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El Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA, por su sigla en inglés) publicó este martes 26 de junio de 2018 un nuevo estudio sobre la situación mundial de los cultivos biotecnológicos y modificados genéticamente comercializados en 2017 que destaca sus beneficios sociales, medioambientales y económicos en todo el mundo.

“Los cultivos biotecnológicos ofrecen enormes ventajas para el medioambiente, la salud de las personas y los animales, y contribuyen a mejorar las condiciones socioeconómicas de los agricultores y del público en general”, señaló el presidente del Consejo Directivo de ISAAA, Paul S. Teng. “La reciente producción de cultivos modificados mediante biotecnología de última generación, como manzanas y papas que no se deterioran ni se dañan, la piña superdulce enriquecida con antocianina, el maíz con mazorcas de mayor biomasa y altos niveles de amilosa, y la soya con contenido modificado de aceite, combinados con la autorización para comercializar caña de azúcar resistente a los insectos, permite ofrecer más variedad a los consumidores y los productores de alimentos”, destacó.

 

AUMENTO EN SUPERFICIE TRANSGÉNICA

El informe del ISAAA muestra que el área de cultivos modificados mediante biotecnología en todo el mundo aumentó un 3% o 4.7 millones de hectáreas en 2017.  El aumento se debe principalmente al incremento de las ganancias provocado por los elevados precios de las materias primas, la mayor demanda de los mercados, tanto locales como internacionales, y la disponibilidad de tecnologías para semillas. A medida que una mayor cantidad de países en desarrollo, que ahora suman 19 en total e incluyen a India, Pakistán, Brasil, Bolivia, Sudán, México, Colombia, Vietnam, Honduras y Bangladesh, aumenta las áreas de cultivos modificados mediante biotecnología y permite que los agricultores adopten la biotecnología en la producción de alimentos, los pequeños agricultores los efectos beneficiosos que esto tiene en sus vidas y en las de sus familias. De hecho, los países en desarrollo ahora totalizan el 53 por ciento del área de cultivos modificados mediante biotecnología en todo el mundo.

 

BENEFICIOS PARA LOS CONSUMIDORES

Para 2017, ISAAA también informa que hubo mejoras en la disponibilidad comercial y en la plantación de frutas y verduras modificadas mediante biotecnología con beneficios directos para los consumidores. Dos generaciones de papas Innate® recibieron la aprobación de EE. UU. y Canadá, una con resistencia a las magulladuras y a la oxidación, y menor contenido de acrilamida y la otra con las características mencionadas anteriormente, además de bajos niveles de azúcares reductores y protección contra pestes en etapas tardías. En EE. UU. también se aprobaron las manzanas Arctic®, que no se oxidan y en Bangladesh, las berenjenas Bt. Todos estos productos son más sostenibles para los consumidores y también para el medioambiente.

SOSTENIBILIDAD

En Chile, el doctor en Ciencias Biológicas y Director Ejecutivo de ChileBio, Miguel Ángel Sánchez, destaca que el estudio ISAAA viene a confirmar lo señalado la semana pasada por otro estudio de la Consultora británica PG Economics en cuanto al aporte a la sostenibilidad de los cultivos transgénicos. “En 2016, la reducción de emisiones de dióxido de carbono relacionadas con los cultivos a partir de la reducción del uso de combustible y la captura adicional de carbono en el suelo fueron equivalentes a la eliminación de 16.75 millones de automóviles de las carreteras, gracias a la biotecnología, afirmó Sánchez. A su vez, el experto destaca que según el informe “la adopción de cultivos biotecnológicos permite que los agricultores usen insecticidas y herbicidas de forma más estratégica para reducir así el impacto ambiental asociado con su uso en un 18.4% en las zonas destinadas a cultivos modificados genéticamente desde 1996”.

 

Otros aspectos que destaca el informe de ISAAA:

  • El área destinada a cultivos modificados genéticamente o biotecnológicos en todo el mundo siguió aumentando en 2017, hasta alcanzar los 189.8 millones de hectáreas en comparación con los 185.1 millones de hectáreas en 2016.
  • En 2017, 67 países usaron cultivos modificados mediante biotecnología. Esto incluye un total de 24 países que plantaron cultivos modificados mediante biotecnología, de los cuales 19 son países en desarrollo y 5 son países industrializados. Además, otros 43 países que no se dedican a la agricultura regularon formalmente la importación y el uso de cultivos modificados mediante biotecnología destinados a alimentación, piensos para animales y procesamiento.
  • Las variedades de soya modificadas mediante biotecnología abarcan el 50 % del área destinada a cultivos biotecnológicos en todo el mundo. En términos del área destinada a cultivos individuales en todo el mundo en 2017, el 77% corresponde a la soya, el 80%, al algodón, el 32%al maíz y el 30% a la canola.
  • Los países que adoptaron la soya modificada mediante biotecnología en un nivel superior al 90% fueron EE. UU., Brasil, Argentina, Paraguay, Sudáfrica, Bolivia y Uruguay; en cuanto al maíz genéticamente modificado, los países que mostraron un nivel de adopción del 90% o superior fueron EE. UU, Brasil, Argentina, Canadá, Sudáfrica y Uruguay; los países que adoptaron el algodón genéticamente modificado en un nivel que alcanza o supera el 90% son EE. UU., Argentina, India, Paraguay, Pakistán, China, México, Sudáfrica y Australia; y por último, los países que adoptaron la canola genéticamente modificada en un 90% o superior son EE. UU. y Canadá. Más importante aún es el hecho de que estos son los mismos países que exportan los alimentos que necesita el resto del mundo, incluso los grandes países en desarrollo.

Para obtener más información o leer el resumen del informe “Global Status of Commercialized Biotech/GM Crops: 2017” visite www.isaaa.org.

 

Acerca de ISAAA:

El Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA, por su sigla en inglés) es una organización sin fines de lucro, que cuenta con una red internacional de centros diseñados para contribuir a disminuir el hambre y la pobreza a través del intercambio de conocimientos y de aplicaciones biotecnológicas en el área agrícola. Clive James es presidente emérito y fundador de ISAAA; ha vivido y trabajado en países en vías de desarrollo de Asia, América Latina y África durante los últimos 30 años y ha dedicado sus esfuerzos al desarrollo y la investigación de problemas agrícolas, especialmente en el área de la biotecnología agrícola y la seguridad alimentaria a nivel mundial.

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