Generosidad con desconocidos: una invitación a vencer la vergüenza

“Si me acerco a ofrecerle algo, quizás puede ofenderse o sentirse humillado”, “si me acerco, quizás me puede hacer daño (robar, agredir, abusar)”, “si me acerco a ofrecerle ayuda, puede pensar que tengo algún interés romántico en él o ella”, estas y tantas otras creencias y prejuicios muchas veces nos dejan aislados, nos hacen pasar de largo frente a alguien que vemos llorando, nos hacen sentir con impotencia que “podríamos haber hecho algo, pero que es mejor no meterse en problemas”, nos hacen permanecer en el individualismo, en vez de reaccionar activamente haciendo algo para mejorar una situación, para aliviar el dolor de otro…

No es extraño que las investigaciones muestren que ser generoso con desconocidos puede tener mucho más impacto en las personas que ser generoso con la familia o con los amigos, pues se supone que el ser humano debe privilegiar y favorecer su clan, su grupo de pertenencia, y que eso incluso puede ayudar a su sobrevivencia. Por este motivo, tener actos de generosidad con los cercanos no impactan tanto nuestra felicidad como sí lo logra hacer un acto generoso con alguien que no conocemos. 

Sabemos también que las acciones generosas que hacemos habitualmente, ya pierden su efecto en nuestra felicidad pues ya nos acostumbramos a ellas, en cambio si hacemos algunas que sean novedosas, nuestro cerebro se activa de forma diferente y el bienestar aumenta… En este sentido, si generamos un plan para entrenar la generosidad que beneficie a desconocidos y que integre acciones que no hacemos habitualmente, seguro podrá tener un impacto positivo en nuestras vidas.

Se trata de vencer los miedos, las vergüenzas, las desconfianzas y avanzar, sin sentirse forzado e incómodo, sino al ritmo y del modo en que tu puedas, con el fin de acercarse a entregar algo de ti a los demás. Muchas veces nos quejamos de la desigualdad, de la delincuencia o de distintas situaciones, aludiendo críticamente que el gobierno (cualquiera que éste sea) es el responsable y no lo está haciendo bien, pero nos detenemos a pensar en ¿cómo nosotros podemos sumarnos al cambio que queremos ver en el mundo, en vez de esperar que otros lo hagan? Es importante tomar conciencia de que todos podemos hacer algo por aportar positivamente a los demás y que poco a poco, si todos, o al menos algunos, vamos aportando en esa dirección, podemos inspirar al resto para que juntos construyamos un mundo mejor para vivir.

Te dejo aquí alguna lista pequeña con ideas para que puedas motivarte y comenzar, fabrica tú la tuya y ponla en práctica, ojalá con tu familia o amigos para que vayan compartiendo experiencias:

– En Invierno con el frío, regalar un té o café caliente, bufandas o mantas puede ser de gran ayuda a alguien que esté en situación de calle.

– Donar sangre o plaquetas puede ser un gran acto de generosidad, el déficit es enorme, tu puedes reponerte pronto de tu donación, no toma mucho tiempo y podrás ayudar muchísimo a alguien más. Quién sabe si algún día tú también serás beneficiado por desconocidos… En esta línea, pensar en la donación de órganos y tener la conversación en familia es clave.

– Si ves alguien cargado con bolsas, acércate a ofrecerle ayuda y caminar parte del camino al menos, mientras conversan y juntos recobran la fe y confianza en las personas… 

– Si ves alguien subiendo coches o maletas por las escaleras, acércate a ofrecerle tu ayuda.

– Si ves a alguien llorando, acércate a ofrecerle un pañuelo, un chocolate o una sonrisa, si no tienes mucho tiempo para preguntarle si puedes serle de ayuda (y entregarte a la escucha), puedes darle un mensaje de ánimo al menos que puede ayudarlo bastante.

– Si ves a alguien en problemas y tú puedes hacer algo por ayudarlo, ofrécele tu apoyo, llama a la policía o busca ser parte de la solución más que un testigo pasivo que luego contará lo que vio a otros.

– Si tienes más comida de la que consumirás y terminarás botándola, evita el desperdicio y mejor compártela con quienes puedan necesitarla (puedes ir con fruta o alimentos en tu mochila y si ves alguien que pueda apreciarlo en la calle, aprovechar la oportunidad de dar).

– Si ves extranjeros perdidos o desorientados, acércate a darles información, consejo y algún dato incluso que pueda hacer más grata su estadía en tu país.

Como ves, son muchas las ideas que puedes ir teniendo más presente para construir un mundo más solidario y amable, comparte éstas con tus cercanos y construye tu propio plan para este año, seguro será una linda experiencia.


Recordemos también algunas de las campañas activas en nuestro país para este Invierno:
– Fono Invierno: 800104777 opción 0, donde pueden decirte lugar de albergue más cercano y lugares donde entregar cuidados de salud, alimentación y abrigo a personas en situación de calle.
– Campaña #AbriguemosChile (de Desafío Levantemos Chile), que busca dar kit de ropa nueva a personas que necesiten. Donaciones en Banco de Chile.
– Campaña #ReconstruyamosSueños (Hogar de niñas de Fundación Laura Vicuña): Luego del incendio, las 20 chicas duermen en colchonetas en el suelo en el Santuario de Renca… aporta con ropa de abrigo, frazadas, colchones, camas y más a Banco Santander, cta cte 062496312, rut 71.999.100-9, alianza@fundacionlauravicuna.cl o entregando en nuestra misma Fundación (sede Av. Matta o Renca). http://www.fundacionlauravicuna.cl

Mónica López Hernando

Psicóloga especialista en felicidad y Escritora de “El Libro de la Generosidad: Inspiraciones para crear un mundo más amable” (Grijalbo). www.psicologamonicalopez.cl, Instagram: @monicalopezchile


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