¿Puede el Mundial de fútbol ayudar a nuestros hijos a aprender matemáticas?

El Mundial de Rusia 2018 es una excelente oportunidad para enseñar a los niños que las matemáticas son tan útiles como divertidas.

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En pleno Mundial no podemos evitar ver fútbol en todos lados: el número de jugadores convocados, la suma de goles o las tablas de posiciones. Todos estos términos se han vuelto parte del vocabulario de nuestros niños, y tienen una base o explicación matemática. En buenas cuentas, el fútbol y las matemáticas son actividades cercanas e igual de divertidas.

¿Hay matemáticas en el fútbol?

El fútbol es un deporte que implica matemáticas, desde un nivel básico hasta uno muy complejo. “Cada gol en un partido tiene valor unitario. Así, por ejemplo, un triunfo (3 puntos), un empate (1 punto) y una derrota (0 puntos) tienen valores diferentes al momento de sumar  en la tabla de posiciones. Con ejemplos tan fáciles como estos podemos llamar la atención de nuestros hijos y, casi como jugando, lograremos que se interesen por la matemáticas”, explica Javier Arroyo, cofundador de Smartick, método online de aprendizaje de matemáticas.

Si queremos dificultar un poquito más las cosas también podemos hablarles de probabilidades. Por ejemplo, ¿cómo se determina el favoritismo de un equipo en un partido del Mundial? “La FIFA utiliza un modelo matemático para actualizar el ranking de selecciones de fútbol. La posición que ocupa un país en el ranking indica su nivel futbolístico.

Matemáticamente preparados

Para el especialista de Smartick, método que presenta ejercicios aplicables a actividades cotidianas como el fútbol,  el Mundial de Rusia 2018 es la oportunidad perfecta para que nuestros hijos descubran un nuevo ángulo de las matemáticas. Vivamos cada encuentro junto a ellos y resolvamos todas sus dudas. Aprovechemos para contarles que el balón está formado por 20 hexágonos y 12 pentágonos; o que el trofeo del Mundial está hecho de oro sólido de 18 quilates, es decir, que sus tres cuartas partes son oro puro; entre otros datos curiosos que pueden cautivarlos.

“La mejor forma de incentivar a nuestros hijos e hijas por las matemáticas es ayudándolos a aplicarlas en actividades cotidianas, como el deporte. Una línea defensiva, una triangulaciónlas medidas de los campos y los arcos. ¿Hay matemáticas en el fútbol? Por supuesto que sí. Sin matemáticas no habría fútbol”, concluye Arroyo.

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